domingo, 22 de julio de 2012

Leer y kontar

Escribo esta breve entrada para cerrar el blog por "vacaciones" hasta septiembre ("vacaciones" entre comillas porque dedicaré buena parte de mi tiempo a formarme y preparar materiales para el curso que viene). Lo hago, entre otras cosas (como el descanso), porque en el lugar donde paso gran parte de mi tiempo estival no dispongo de acceso a Internet (a veces resulta muy sana esta opción y uno cuenta con más ratos para formarse y recrearse a través de la hoja de papel, impresa con palabras de Cassany, Cervantes o Millás, entre otros) y solo cuando me acerco al pueblo de al lado o hago una visita a mi León natal puedo sacar provecho de la inmensidad de la red, por ejemplo, leyendo blogs como De Farfanías de Silvia González y su alumnado del IES Sierra de Leyre de Sangüesa (blog del curso 2010-2011 con el que estoy flipando), asistiendo tardíamente a edificantes encuentros como el del Quijote sincopado, de Toni Solano y Daniel García, o recibiendo por estos lares la visita de algún maestro que me descubrió otra forma de entender la enseñanza y que resiste en la trinchera de la educación, esa en la que las únicas armas son las palabras, la que tiene como patrimonio al ser humano (hablo de Maxi de Diego y recomiendo con ahínco su obra teatraldestinada a remover conciencias, sobre todo juveniles, y, por supuesto, a entretener). 

Como señalaba al principio, escribo esta sucinta entrada (aunque ya ha dejado de serlo, pero la intención es lo que cuenta, según dicen algunos sabios) para echar el cierre a este blog hasta que el laborioso y laborable septiembre regrese con las pilas cargadas para darnos guerra a los que tenemos la suerte de trabajar en esta España con la soga al cuello, en la que muchos curramos (otros buscan curro) como nunca y somos menospreciados como (casi) siempre. Por suerte, yo me encontraré con otra España allá a mediados del noveno mes, esa que tiene en sus manos lograr que este país abandone algún día su mediocridad y sus fantasmas ancestrales, esa donde aún se puede (y se tiene que) ser optimista, por mucho que para ella también pinten bastos: la España de las escuelas. 

Precisamente con esa España me despido para dejar buen sabor de boca, como el que me ha quedado a mí al ver a mis alumnos en este magnífico proyecto de fomento de la lectura conocido como Kuentalibros, que un grupo de intrépidos docentes se atrevió a poner en marcha hace no mucho tiempo y que está dando unos frutos exquisitos. Os dejo, como es de esperar, con los míos, a ver si os animan a degustar este verano alguna de las lecturas que proponen (cuando escribo esta entrada, aún faltan un par de recomendaciones de mis alumnos por publicarse, que tampoco debéis perderos).


¡Feliz verano!


(Foto de uno de mis parajes favoritos, mi lugar de reposo veraniego, allá por donde pasa el últimamente sediento río Curueño)

4 comentarios:

  1. Carga las pilas para el verano y te esperamos para que sigas contando actividades. Gracias por la mención.

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    1. Te haré caso. Nos vemos por aquí en septiembre. Buen verano.

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  2. Con un poco de retraso(yo también he estado un poco alejado de internet durante el verano), te agradezco tus referencias a mis libros. Yo sigo atento a tu blog del que espero seguir aprendiendo. Salud: Maxi

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    1. Gracias Maxi. Nos vemos por aquí.

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