martes, 25 de diciembre de 2012
domingo, 16 de diciembre de 2012
#Poema27
Hace 85 años tenía lugar en Sevilla la conmemoración del tercer centenario de la muerte de Góngora. Este acto, que reunió a algunas de las figuras más relevantes de la poesía vanguardista, fue el germen de la denominada Generación del 27.
Desde hace algunos años, por estas fechas, Toni Solano propone desde su blog (Re)paso de Lengua un homenaje al egregio grupo de poetas. Este año no podía ser menos y, por ello, he decidido unirme con mi particular aportación. También he animado a participar a mis alumnos y creo que algunos lo harán desde sus blogs y otros grabándose recitando el lunes en clase, así que espero poder compartir sus contribuciones a través del blog y de nuestra cuenta de Twitter aún por estrenar oficialmente. Como aperitivo, estos vídeos de poetas del 27 que algunos realizaron en 1º de E.S.O. el año pasado:
Desde hace algunos años, por estas fechas, Toni Solano propone desde su blog (Re)paso de Lengua un homenaje al egregio grupo de poetas. Este año no podía ser menos y, por ello, he decidido unirme con mi particular aportación. También he animado a participar a mis alumnos y creo que algunos lo harán desde sus blogs y otros grabándose recitando el lunes en clase, así que espero poder compartir sus contribuciones a través del blog y de nuestra cuenta de Twitter aún por estrenar oficialmente. Como aperitivo, estos vídeos de poetas del 27 que algunos realizaron en 1º de E.S.O. el año pasado:
En cuanto a mi aportación, para este homenaje he elegido cuatro poemas de cuatro de mis autores preferidos:
- El primero es el poema Te quiero de Luis Cernuda, seguramente el que más me emociona de los que he seleccionado, con ese poder evocador de sus imágenes a través de una declaración de amor que quiere ir más allá de la muerte y del olvido. Llegué a él a través de Joan Manuel Serrat y su versión adaptada del poema en la canción Más que a nadie, uno de los temas que más me gusta del autor catalán y que forma parte de su disco Sombras de la china. Sin embargo, no supe que se trataba de una versión de un poema de Cernuda hasta que leí Los placeres prohibidos.
- El segundo es el poema Herido de amor de Federico García Lorca. A este poema también llegué a través de la música, gracias a la versión de Ana Belén (es una composición de Serrat). He acompañado la recitación con una hermosa pieza para guitarra, Recuerdos de la Alhambra de Francisco Tárrega, un compositor de una sensibilidad exquisita, cuya obra me ha acompañado desde pequeño en casa, gracias a las manos de mi padre y a unas cuerdas que encontraban delicada protección en ellas.
(Ana Belén)
(Joan Manuel Serrat)
- El tercer poema es Mano entregada de Vicente Aleixandre. Lo conocí cuando leí Historia del corazón, un poemario cuya lectura me trae muy buenos recuerdos, pues supuso una experiencia de maduración en mi relación con la poesía. No sé si fue el poema que más me entusiasmó de esta obra, pero repasando algunos de los que tenía marcados como favoritos, es el que más me ha apetecido para el homenaje.
- Por último, termino con un poema de Pedro Salinas, No quiero que te vayas, al que llegué a través de la lectura de La voz a ti debida, uno de los libros de poemas que más he disfrutado hasta la fecha. El poema elegido me transmitió muchas emociones y lo sentí muy cercano a mi experiencia personal cuando lo leí hace algún verano (creo que fue el mismo verano en que leí Historia del corazón). Ahora al releerlo, me produce distintas sensaciones, pero lo sigo sintiendo tan mío como en aquel momento.
Cernuda, Lorca, Aleixandre y Salinas, cuatro poetas que he elegido porque son los que más leído de esta generación, de la que aún me queda demasiado por conocer, experimentar y aprender. Cuatro poetas que me aportan algo nuevo o remueven algo dentro de mí cada vez que me acerco a su obra. Cuatro poetas por descubrir aun habiendo palpado ya parte de su obra. Cuatro poetas necesarios, imprescindibles. Cuatro poetas a través de cuatro poemas que se han convertido en parte de mi legado, que forman parte de mí porque les he encontrado un sentido en relación con mi experiencia personal. Eso es lo que me gustaría conseguir con mis alumnos: que se acercasen a la poesía desde el corazón, más allá de la métrica y las figuras literarias, disfrutando de cada palabra y encontrándole el sentido en su propia vida, haciendo suyo el poema.
PS: No he incluido ningún poema de Miguel Hernández, que es el poeta por el que yo empecé a descubrir y sentir la poesía (también en parte gracias a Serrat), porque mi cabeza no lo suele asociar directamente a la generación del 27 (quizá influida por mi etapa como estudiante), aunque es innegable su cercanía, pues como dijo Dámaso Alonso fue un "genial epígono" de la misma. No obstante, también aprovecho la ocasión para rendirle homenaje, pues es sin duda el poeta al que siento que más debo, por las razones antes indicadas. Así que cierro esta entrada con una versión musical del poema de las tres heridas (cómo no, también de Serrat), que me hace acordarme inevitablemente de mi madre y mi tía interpretando la versión de Joan Baez en las cálidas reuniones veraniegas con amigos. Aunque la versión familiar sea insuperable, hoy me conformaré con esta también hermosa:
PS: No he incluido ningún poema de Miguel Hernández, que es el poeta por el que yo empecé a descubrir y sentir la poesía (también en parte gracias a Serrat), porque mi cabeza no lo suele asociar directamente a la generación del 27 (quizá influida por mi etapa como estudiante), aunque es innegable su cercanía, pues como dijo Dámaso Alonso fue un "genial epígono" de la misma. No obstante, también aprovecho la ocasión para rendirle homenaje, pues es sin duda el poeta al que siento que más debo, por las razones antes indicadas. Así que cierro esta entrada con una versión musical del poema de las tres heridas (cómo no, también de Serrat), que me hace acordarme inevitablemente de mi madre y mi tía interpretando la versión de Joan Baez en las cálidas reuniones veraniegas con amigos. Aunque la versión familiar sea insuperable, hoy me conformaré con esta también hermosa:
sábado, 13 de octubre de 2012
De las palabras a los hechos
En la primera entrada de septiembre hacía referencia a los preparativos del curso (esos que en realidad se prolongan a lo largo del año entero) y, especialmente, a los de esos primeros días en los que entramos en contacto con alumnos conocidos y desconocidos. En esta entrada ya puedo hablar de lo que hemos hecho en los días de encuentro y reencuentro en mis clases de 1º y 2º.
El grupo de 1º de E.S.O. es el único nuevo por completo que tengo este año. La prudencia que siempre le exige a uno el conocimiento de una clase nueva, formada por alumnos nuevos, me planteó muchas dudas sobre la primera propuesta del curso. Después de darle algunas vueltas, decidí crear una sencilla actividad a partir de otras ideas que había encontrado en la red (como una que pude ver en un vídeo de Leer.es, la cual consiste en un juego en el que se deben contar dos verdades y una mentira sobre uno mismo para que el resto adivine cuál es la proposición falsa). Llamé a la actividad 10 curiosidades sobre mí que no deberíais saber y consiste, sencillamente, en contar diez anécdotas o aficiones de uno mismo e incluir entre ellas una falsa, pero difícil de adivinar. Para que tuviesen un modelo y comprendiesen bien la actividad, empecé contando yo mis diez propias curiosidades (no había explicado nada previamente, así que podéis imaginar las caras que se les pusieron a algunos cuando escribí el título en la pizarra). Compliqué un poco más de lo previsto el juego, pues en cada curiosidad les daba tres opciones a elegir para completarla, por lo que tenían que adivinar cuál era la correcta (tampoco les dije al principio que una de las proposiciones era falsa, sino que lo hice al final, cuando ya estaban todas escritas, lo cual le dio más emoción al juego).
Sin duda tuvo más éxito la clase en la que les planteé yo mis diez curiosidades que el desarrollo posterior de la actividad, que completamos utilizando Voki. Esto se debió a que algunos alumnos faltaron a la sesión de grabación y otros no realizaron la tarea. Entre los que sí participaron, los resultados fueron variados (algunos plantearon el mínimo de cinco curiosidades y otros se atrevieron con las diez). En ellos quedaron plasmados muchos errores e inseguridades iniciales, que posiblemente nos servirán a final de curso para reflexionar sobre la evolución de cada uno en cuanto a la escritura y la lectura en voz alta. Los resultados los podéis consultar aquí.
En cuanto a los grupos de 2º, este año han tenido que crear sus propios blogs y, por ello, pensé que la mejor manera de empezar sería redactando sus primeros posts. Como tenía en mente llevar a cabo a lo largo del curso algunas actividades del proyecto La lengua y yo de Lourdes Domenech, me pareció una buena forma de estrenar los blogs realizar la actividad de los antropónimos y mezclarla con la propuesta de los acrósticos de Inés Andrés. Así, la entrada que debían redactar consistía en presentarse primero a través del texto sobre su antropónimo para terminar con un acróstico sobre sus gustos, manera de ser, costumbres...
Los resultados han sido de lo más variopinto. Tristemente, no pudimos dedicar mucho tiempo a los acrósticos, por lo cual la mayoría de alumnos no ha sabido respetar las pautas sobre la medida y la rima de los versos que les había dado. En cualquier caso, ha habido buenos resultados, algunos más esperados que otros, que me han sorprendido para bien. Aquí os dejo algunos de ellos: 1, 2, 3, 4 y 5. Del primero que comparto os recomiendo también que le echéis un vistazo a la entrada voluntaria que ha escrito sobre sus pueblos porque merece realmente la pena. Además, la entrada de Wikipedia sobre Villasecino que enlaza en su blog también es suya. Es brillante.
PS: Todos los blogs que han creado mis alumnos, que incluyen la entrada de los nombres, los podéis consultar en nuestro blog de aula, en un gadget que aparece a la derecha.
Los resultados han sido de lo más variopinto. Tristemente, no pudimos dedicar mucho tiempo a los acrósticos, por lo cual la mayoría de alumnos no ha sabido respetar las pautas sobre la medida y la rima de los versos que les había dado. En cualquier caso, ha habido buenos resultados, algunos más esperados que otros, que me han sorprendido para bien. Aquí os dejo algunos de ellos: 1, 2, 3, 4 y 5. Del primero que comparto os recomiendo también que le echéis un vistazo a la entrada voluntaria que ha escrito sobre sus pueblos porque merece realmente la pena. Además, la entrada de Wikipedia sobre Villasecino que enlaza en su blog también es suya. Es brillante.
PS: Todos los blogs que han creado mis alumnos, que incluyen la entrada de los nombres, los podéis consultar en nuestro blog de aula, en un gadget que aparece a la derecha.
martes, 25 de septiembre de 2012
Leer para comprender
Así se titula un fantástico libro de Víctor Moreno, perteneciente a una serie de obras sobre competencia lectora editadas por el Gobierno navarro. Se trata de un texto dirigido principalmente a docentes (de todas las áreas, sin distingos), aunque su lectura es perfectamente asequible a todo aquel que busque ampliar sus conocimientos sobre comprensión lectora y, sobre todo, aprender sobre diversos modos de afrontarla de manera eficaz.
Llegué a esta lectura un poco por casualidad, buscando material en la red sobre la temática ya referida. Como lo encontré en mitad del curso escolar y sabía que no iba a poder hincarle el diente hasta el verano, guardé el archivo pdf en mi abarrotada carpeta de documentos pendientes de leer y utilizar. Me fascina leer libros pedagógicos (siempre que tengan un planteamiento ameno), sobre todo de didáctica de la lengua y la literatura y, durante el curso, salvo algunas relecturas de fragmentos de obras ya conocidas, apenas saco tiempo para otras publicaciones didácticas en papel (bastante tengo con encontrar algo de tiempo para dedicar a mis lecturas literarias), si bien es cierto que la red me nutre lo suficiente en este sentido. Por ello, la época estival resulta la ideal para dedicar algún tiempo a este tipo de trabajos y, así, este verano, además de con otras como Describir el escribir, he disfrutado aprendiendo y tomando nota de Leer para comprender, de Víctor Moreno, un autor del que ya tenía referencias por otra obra sobre educación literaria coordinada por Carlos Lomas (la de la imagen que sigue).
La obra de Moreno es extraordinaria por la cantidad de recursos que aporta. No se limita a esbozar ideas, problema habitual en muchas obras didácticas, sino que concreta sus planteamientos en propuestas muy claras que van de las diferentes maneras como se puede enfocar la lectura, siempre con un objetivo (leer para predecir, para averiguar, para resumir, para pensar en voz alta...), a las diversas actividades que se pueden realizar para fomentar la comprensión escrita (reconstrucción textual, juegos con el léxico, análisis y síntesis...). Una diversidad de tareas que el autor considera imprescindible para no automatizar la comprensión lectora y convertirla en un proceso monocorde y rutinario que acabe impidiendo la consecución de sus propósitos.
La riqueza de la obra no se restringe, no obstante, a su amplia propuesta de actividades, sino que pone a nuestra disposición numerosos ejemplos resueltos (perfectamente trasladables a nuestras aulas) y una gran cantidad de textos de utilidad que recogen diversas modalidades y géneros discursivos. Especialmente interesantes resultan las transcodificaciones textuales que el autor plantea y ejemplifica. Se trata de transformar en un nuevo texto los conocimientos adquiridos a partir de la lectura de otro u otros textos, utilizando a tal fin un código expresivo distinto del original. De esta forma, la escritura se convierte en un elemento clave para la propia comprensión lectora, pues sin entender el texto o textos originales resultará complicado realizar una buena transcodificación.
La obra de Moreno es extraordinaria por la cantidad de recursos que aporta. No se limita a esbozar ideas, problema habitual en muchas obras didácticas, sino que concreta sus planteamientos en propuestas muy claras que van de las diferentes maneras como se puede enfocar la lectura, siempre con un objetivo (leer para predecir, para averiguar, para resumir, para pensar en voz alta...), a las diversas actividades que se pueden realizar para fomentar la comprensión escrita (reconstrucción textual, juegos con el léxico, análisis y síntesis...). Una diversidad de tareas que el autor considera imprescindible para no automatizar la comprensión lectora y convertirla en un proceso monocorde y rutinario que acabe impidiendo la consecución de sus propósitos.
La riqueza de la obra no se restringe, no obstante, a su amplia propuesta de actividades, sino que pone a nuestra disposición numerosos ejemplos resueltos (perfectamente trasladables a nuestras aulas) y una gran cantidad de textos de utilidad que recogen diversas modalidades y géneros discursivos. Especialmente interesantes resultan las transcodificaciones textuales que el autor plantea y ejemplifica. Se trata de transformar en un nuevo texto los conocimientos adquiridos a partir de la lectura de otro u otros textos, utilizando a tal fin un código expresivo distinto del original. De esta forma, la escritura se convierte en un elemento clave para la propia comprensión lectora, pues sin entender el texto o textos originales resultará complicado realizar una buena transcodificación.
Sin embargo, a pesar de todo lo anterior, considero que el principal reclamo del libro es el fin que persigue el autor, que no pretende que su trabajo quede relegado a la lectura de profesores de lengua y literatura, sino que hace hincapié del principio al final en la imperiosa necesidad de plantear la comprensión lectora como un objetivo común a todos los docentes de todas las áreas, que no deberían seguir dejando esta competencia desterrada de sus clases. A fin de cuentas, la lengua es el código utilizado por el resto de materias para la transmisión y construcción de conocimientos y no fomentar el desarrollo competencial del alumnado en este sentido es un error que muchos acaban pagando caro.
Además, el autor navarro también toca otro talón de Aquiles de nuestro sistema educativo: el predominio del verbalismo docente en las aulas (algo que choca frontalmente con las teorías pedagógicas punteras desde hace demasiado tiempo). Resulta uno de los puntos fundamentales de la obra, pues se insiste en las ventajas que puede traer reducir al menos a la mitad ese defecto profesional de quienes se dedican a la enseñanza y ceder en ese tiempo el protagonismo al alumnado. Se trata, en definitiva, de limitar una práctica que, precisamente, pone en serias dificultades la capacidad de comprensión de los alumnos, ya que difícilmente construirán de tal forma su propio conocimiento.
Así, leer el texto de Moreno puede ayudar a cambiar el pensamiento de muchos que consideran que por bajar la nota en los exámenes por faltas de ortografía ya están realizando una gran contribución al desarrollo lingüístico de los alumnos, cuando no hacen más que quedarse en lo superficial (esto también ocurre mucho en el área de Lengua), o de otros muchos que, a pesar de preguntarse una y otra vez por qué los alumnos olvidan lo que aprenden (o dicho de forma palmaria, lo que realmente no han aprendido), están plenamente satisfechos con su labor porque han explicado todo una y otra vez o han visto todo el temario y han hecho todo lo que estaba en sus manos.
En resumidas cuentas, contra todas esas ideas tan arraigadas, se puede encontrar un pequeño bálsamo en Leer para comprender, que enfrenta el mito de que la comprensión lectora, así como la expresión escrita, son patrimonio del área de las lenguas, e incide en la necesidad de un planteamiento interdisciplinar, pues desde una sola materia se pueden conseguir pequeños logros pero no se puede evitar que sean infinitas las posibilidades de desarrollo del alumnado que se echan por tierra. Una obra, la de Víctor Moreno, muy recomendable para el Máster de Formación de Profesorado en cualquiera de sus ramas y que no debería encontrar entre sus lectores exclusivamente profesores de Lengua castellana y literatura (como estoy casi convencido de que sucede en la realidad). Muchos docentes de Sociales, Matemáticas o Física, entre otras, se sorprenderían de posibilidades didácticas a su alcance (incluso utilizando los libros de texto) que quizá nunca llegarán a plantearse si no le dan una oportunidad a obras como esta. Y es que cuando algunos decimos que nuestro código verbal no es únicamente cosa de los profes de Lengua, no hablamos solo de ortografía.
PS: Se me olvidaba señalar otra gran ventaja de esta obra: es gratuita.
PS: Se me olvidaba señalar otra gran ventaja de esta obra: es gratuita.
lunes, 10 de septiembre de 2012
Preparativos...
Como ya temía cuando me embarqué en esta travesía bloguera, me cuesta horrores encontrar algún hueco para escribir aquí. Llevaba con la idea desde el primer domingo de mes, justo antes de la vuelta al cole, pero los preparativos académicos del curso que va a comenzar, como ya sospechaba que iba a suceder, me han tenido y me tienen totalmente absorbido. De hecho, prefiero no pensar que el miércoles empiezo ya con mis chicas y chicos (aunque a la vez me muera de ganas), más que nada por la cantidad de material que aún me queda por preparar para este comienzo. En todo caso, quizá por miedo a que este proyecto que tanta ilusión me hace caiga en saco roto casi al poco de nacer, me he decidido a elaborar esta primera entrada del curso 2012-2013, en la que hablaré de lo que han sido y están siendo los preparativos de esta nueva aventura.
Durante la primera semana de trabajo me he estado dedicando a renovar mis dos blogs de aula de Lengua castellana y literatura (lo cual me ha impedido centrarme demasiado en la programación de las clases). Hasta ahora estos espacios se limitaban a las entradas y las etiquetas, pero conociendo los excelentes blogs que circulan por la red, no podía dejar pasar la oportunidad de actualizarlos y mejorarlos. No he dudado en tomar ideas de otros profesores (e incluso copiar algunas directamente) tanto para el diseño del blog como para los contenidos puestos a disposición de los alumnos. Espero que Inés Andrés, Alberto García, Silvia González, Lourdes Domenech, Aitor Lázpita, Antonio Solano o José Hernández, entre otros y otras, acepten de buen grado mi apropiación de algunas de sus ideas para mis blogs y tengan a bien recibir mi gratitud por su generosidad.
Sin embargo, los preparativos para este curso no han comenzado ahora en septiembre con esto que cuento de los blogs, sino que vienen del mes de julio, cuando estuve nutriéndome de excelentes ideas de otros profesores y organizando el planteamiento general del curso a la vez que iba esbozando propuestas de tareas y proyectos que podrían salir adelante este curso. Luego, en agosto, aunque fue un mes de mayor desconexión, relajación y ociosidad, no dejé del todo la labor formativa y empecé a saldar una cuenta pendiente desde que se inició el curso anterior: la de la literatura juvenil. Tenía (y aún tengo) una carencia importante a este respecto, pues en los últimos años no he sido muy asiduo a este tipo de literatura, como tampoco lo fui en los años en los que me correspondía por edad (pero de mis gustos literarios y el origen de mi afición a la lectura ya hablaré en otro post). De ahí que haya sido un placer haberme empapado de tantos libros de los que oía hablar a otros profes, pero que yo aún no había disfrutado: Abdel, Rebeldes, Pomelo y limón, El medallón perdido, El retrato de Carlota, Cuando Hitler robó el conejo rosa, Manzanas Rojas, Todos los detectives se llaman Flanagan... Especialmente impresionado me han dejado El señor de las moscas y Balzac y la joven costurera china, obras que ya se apartan más de la etiqueta de literatura juvenil, pero que son recomendables para alumnos con un cierto hábito, unos ciertos gustos y una cierta madurez (para mis primeros y segundos no las contemplo aún). En cualquier caso, lo que me interesa es haberme iniciado en condiciones en este terreno y poder empezar a recomendar a mis alumnos lecturas con conocimiento de causa. Además, espero poder llevar al aula como lectura del curso alguna de las obras por las que me he paseado este verano.
Por otra parte, en lo que concierne a los preparativos de las primeras clases, debo reconocer que aún no tengo del todo claro cómo y con qué voy a empezar. Son muchas las ideas que rondan mi cabeza, pero aún no me acabo de decantar por ninguna (ya daré cuentas más adelante de aquello por lo que haya optado al final). Sin embargo, he de reconocer que probablemente no le habría dado más importancia al cómo empezar, de no haber sido por la lectura de una excelente entrada en el blog de Inés Andrés. En mi primer año como docente no me había planteado la importancia que podía tener ese primer contacto didáctico con los alumnos (evidentemente sí era consciente de la importancia del primer contacto personal con ellos), pero gracias a la aportación de esta profesora, me he dado cuenta de que puede ser muy beneficioso para la marcha de la clase empezar con alguna actividad de presentación que no se limite al típico momento de preguntar los nombres a los alumnos y, a lo sumo, pedirles que digan un par de cosas sobre ellos a los demás. Por ello, trataré de llevar a cabo alguna actividad que pueda resultar motivadora y empezar a engancharles a la asignatura desde el principio.
Por otra parte, en lo que concierne a los preparativos de las primeras clases, debo reconocer que aún no tengo del todo claro cómo y con qué voy a empezar. Son muchas las ideas que rondan mi cabeza, pero aún no me acabo de decantar por ninguna (ya daré cuentas más adelante de aquello por lo que haya optado al final). Sin embargo, he de reconocer que probablemente no le habría dado más importancia al cómo empezar, de no haber sido por la lectura de una excelente entrada en el blog de Inés Andrés. En mi primer año como docente no me había planteado la importancia que podía tener ese primer contacto didáctico con los alumnos (evidentemente sí era consciente de la importancia del primer contacto personal con ellos), pero gracias a la aportación de esta profesora, me he dado cuenta de que puede ser muy beneficioso para la marcha de la clase empezar con alguna actividad de presentación que no se limite al típico momento de preguntar los nombres a los alumnos y, a lo sumo, pedirles que digan un par de cosas sobre ellos a los demás. Por ello, trataré de llevar a cabo alguna actividad que pueda resultar motivadora y empezar a engancharles a la asignatura desde el principio.
Como se puede inferir de todo lo anterior, me gusta mi trabajo (me apasiona) y me siento afortunado de poder ejercerlo y, por ello, empiezo el curso cargado de ilusión y con muchos propósitos. Podría ponerme a enumerarlos aquí, pero desde que los profes hemos vuelto al tajo no he parado de leer ya buenas intenciones para este curso y me parece inútil elaborar una lista propia habiéndome topado con una presentación tan magnífica como la de Aitor Lázpita, que resume a la perfección esos propósitos que algunos docentes tenemos (aunque seguramente no lo habríamos sabido traducir tan bien en palabras) y que, yo, en la medida de mis posibilidades, también querría aplicarme en este nuevo curso. Por ello, me ahorro elaborar mi propia lista y suscribo la de este profe:
Para despedir esta entrada y en relación con lo anterior, hago mía una cita del último libro que estoy leyendo (al que también he llegado a través de la innumerable lista de libros recomendables para jóvenes de que dispongo), El otro barrio, de Elvira Lindo, que transmite (la cita), al fin y al cabo, una manera de entender la enseñanza con la que me siento identificado: la de no encasillar ni etiquetar, más allá de las conductas comunes en muchos adolescentes, la de tratar de conocer a cada alumno, la de aprender con cada uno de ellos.
"Uno piensa que se puede hacer una clasificación de
las personas por el comportamiento. Los psicólogos lo hacen y recomiendan tal
trato o tal actitud con cierto chaval. Pero él sabe que no. Lo único que le
dice la experiencia es que los actos se repiten pero las personas no. Uno tiene
que aprender con cada chico que llega al centro como si no supiera nada."
Esto último es lo que espero conseguir este curso.
_________________________________________________________________________________
PS: Desde aquí quiero aprovechar también para transmitir mi apoyo y mucho ánimo a extraordinarios docentes de la talla de la mencionada Inés Andrés, María José Chordá o Alberto García, que, entre muchos otros, aún no saben si podrán ejercer su profesión este curso. Es lamentable que un país como este se permita prescindir de docentes como ellos, que hacen tanto por la educación, que son tan generosos y de los que se aprende tanto (y digo todo esto sin conocerlos personalmente, me basta conocer su trabajo compartido en la red y haber mejorado mi formación con sus aportaciones para saber que son de los que hacen mucha falta en nuestras aulas). Solo espero que pronto haya un grupo de alumnos que se puedan beneficiar de vuestra labor. ¡Suerte!
domingo, 22 de julio de 2012
Leer y kontar
Escribo esta breve entrada para cerrar el blog por "vacaciones" hasta septiembre ("vacaciones" entre comillas porque dedicaré buena parte de mi tiempo a formarme y preparar materiales para el curso que viene). Lo hago, entre otras cosas (como el descanso), porque en el lugar donde paso gran parte de mi tiempo estival no dispongo de acceso a Internet (a veces resulta muy sana esta opción y uno cuenta con más ratos para formarse y recrearse a través de la hoja de papel, impresa con palabras de Cassany, Cervantes o Millás, entre otros) y solo cuando me acerco al pueblo de al lado o hago una visita a mi León natal puedo sacar provecho de la inmensidad de la red, por ejemplo, leyendo blogs como De Farfanías de Silvia González y su alumnado del IES Sierra de Leyre de Sangüesa (blog del curso 2010-2011 con el que estoy flipando), asistiendo tardíamente a edificantes encuentros como el del Quijote sincopado, de Toni Solano y Daniel García, o recibiendo por estos lares la visita de algún maestro que me descubrió otra forma de entender la enseñanza y que resiste en la trinchera de la educación, esa en la que las únicas armas son las palabras, la que tiene como patrimonio al ser humano (hablo de Maxi de Diego y recomiendo con ahínco su obra teatral, destinada a remover conciencias, sobre todo juveniles, y, por supuesto, a entretener).
Como señalaba al principio, escribo esta sucinta entrada (aunque ya ha dejado de serlo, pero la intención es lo que cuenta, según dicen algunos sabios) para echar el cierre a este blog hasta que el laborioso y laborable septiembre regrese con las pilas cargadas para darnos guerra a los que tenemos la suerte de trabajar en esta España con la soga al cuello, en la que muchos curramos (otros buscan curro) como nunca y somos menospreciados como (casi) siempre. Por suerte, yo me encontraré con otra España allá a mediados del noveno mes, esa que tiene en sus manos lograr que este país abandone algún día su mediocridad y sus fantasmas ancestrales, esa donde aún se puede (y se tiene que) ser optimista, por mucho que para ella también pinten bastos: la España de las escuelas.
Precisamente con esa España me despido para dejar buen sabor de boca, como el que me ha quedado a mí al ver a mis alumnos en este magnífico proyecto de fomento de la lectura conocido como Kuentalibros, que un grupo de intrépidos docentes se atrevió a poner en marcha hace no mucho tiempo y que está dando unos frutos exquisitos. Os dejo, como es de esperar, con los míos, a ver si os animan a degustar este verano alguna de las lecturas que proponen (cuando escribo esta entrada, aún faltan un par de recomendaciones de mis alumnos por publicarse, que tampoco debéis perderos).
¡Feliz verano!
(Foto de uno de mis parajes favoritos, mi lugar de reposo veraniego, allá por donde pasa el últimamente sediento río Curueño)
(Foto de uno de mis parajes favoritos, mi lugar de reposo veraniego, allá por donde pasa el últimamente sediento río Curueño)
domingo, 8 de julio de 2012
Noticias insólitas
Una de las secuencias didácticas que más éxito ha tenido entre mis alumnos de 1º de la ESO este curso ha sido la dedicada a la prensa y, en concreto, a la noticia. No resultó muy complicado que los alumnos se enganchasen a la actividad, a pesar de que en un primer momento muy pocos parecían familiarizados con este medio de comunicación.
El planteamiento de la actividad fue bastante sencillo (tomé como referencia la propuesta de Alberto G.). Centramos el trabajo en la prensa digital, de manera que lo primero que hicimos, tras comentar brevemente la introducción que hacía el libro de texto, fue entrar en las webs de diversos periódicos digitales y observar algunos aspectos generales, rasgos en común y diferencias entre ellos. Seguidamente, cada pareja de alumnos eligió una noticia que le llamase la atención y la abrió para comentarla con el resto y comparar las semejanzas y diferencias. Así, analizamos la estructura de las noticias. Después, cada pareja debía buscar la respuesta a las seis preguntas básicas. Para reforzar lo visto en clase, debían buscar por su cuenta una noticia, esta vez en la prensa escrita, y pegarla en el cuaderno señalando sus partes y respondiendo a las 6W.
En la siguiente sesión, llevé al aula una divertida noticia que había visto en el blog de Toni Solano (que realizaba una propuesta diferente y, por cierto, muy interesante) y tras realizar un breve análisis y comentar algunos aspectos relacionados con la cohesión del texto, propuse a los alumnos realizar sus propias noticias insólitas (leímos algunos otros ejemplos, incluso alguna extraída de El Mundo Today). Para ello, podían partir de una noticia real o podían inventar por completo la información. Después, les marqué las pautas que debían seguir para elaborar su texto. Al final de la clase, compartimos y valoramos las primeras propuestas de titulares y entradillas. Dedicamos la siguiente sesión a la escritura en el aula. Centramos la última parte de esta clase en la coevaluación de los escritos entre los grupos de trabajo, con el fin de poder ayudarse entre ellos a mejorar sus textos. Para ello, les proporcioné una plantilla que había elaborado tomando como modelo una propuesta de Sánchez-Enciso para la coevaluación de artículos de opinión en su obra (Con)vivir en la palabra.
Finalmente, pasamos las noticias a ordenador para crear nuestro noticiero digital. Después, realicé una revisión de todas y se las devolví con indicaciones para su mejora. Realizaron las modificaciones también en horario lectivo, aunque no se dedicó ya una clase entera para este último aspecto. Aquí podéis comprobar los resultados.
Como propuesta final, se me ocurrió que podían transformar esos noticieros escritos en un telediario. Si bien no tuvimos tiempo para trabajar las diferencias entre la noticia escrita y oral (y por ello los resultados fueron muy variados a la hora de transformar el texto escrito en informativo televisivo), la actividad les resultó muy divertida y motivadora y, según comentaron después algunos de ellos, les ayudó a valorar la dificultad de presentar las noticias, pero también les sirvió para afrontar su miedo a la cámara y la expresión en voz alta (en ello influyó también el hecho de que expusiesen por parejas o grupos de tres). Os dejo el enlace al vídeo para que podáis ver los resultados (lamentablemente, la calidad del vídeo y del audio no es muy buena y en algunos casos resulta muy complicado comprender las noticias). Como veréis, en el vídeo se incluye un anuncio de unas alumnas. Salió de ellas la propuesta y se quedaron en un recreo a grabar. También otros alumnos que no pudieron grabar su noticia en clase porque faltaba uno de ellos se quisieron quedar en un recreo a grabarla (para que luego digan que los alumnos no tienen interés por nada académico).
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
